sábado, 31 de octubre de 2015

Cena de Navidad. 12/12/15. Taberna El Rincón de Adi, Oviedo (c/Alfonso III El Magno, 16). A las 21.30 horas.

El próximo día 12 de Diciembre de 2.015 realizaremos una actividad distinta de las habituales, pero no por ello menos gratificante y es que nos reuniremos tras una mesa y mantel (en muchas de las actividades no resulta posible esta situación) para compartir unos agradables momentos mientras cenamos.


El lugar elegido es la Taberna El Rincón de Adi, situado en la calle Alfonso III El Magno, 16 de Oviedo, a las 21:30 horas. Localización

 El menú y su precio es el siguiente:
  • Ensalada ADI
  • Chipirones angulados (especialidad)
  • Tortilla de merluza (especialidad)
  • Tacos de ternera con salsa la peral y pimientos del piquillo.
  • Arroz con leche
  • Café, pan y vino cosechero
  • Precio 18'50 € 

La reserva realizada inicialmente es para 20 comensales, por lo que completaremos la lista por orden de inscripción, siendo la fecha tope el día 1 de Diciembre, mediante los correos recibidos en la siguiente dirección: seo-asturias@seo.org

La inscripción se completará realizando el correspondiente ingreso en la cuenta del Grupo Local SEO ASTURIAS, que es ES67 0049 1760 14 2610004140 (Banco Santander)

El motivo de tener que realizar el ingreso previamente es que hay que abonar los menús que se reserven aunque asistan menos comensales. Por ello, no se procederá a devolver el dinero en caso de no asistencia, a los efectos de que el resto no tenga que asumir costes adicionales.





MIGRACIÓN OTOÑAL DE AVES MARINAS, LIMÍCOLAS Y PASERIFORMES EN ESTACA DE BARES Y LA RÍA DE ORTIGUEIRA (LA CORUÑA)




El cabo de Estaca de Bares, en A Coruña, constituye el mejor observatorio del paso otoñal de aves marinas en todo el suroeste de Europa debido a su estratégica posición geográfica. Por eso aquí se registran las cifras más elevadas de ese movimiento, así como la máxima diversidad de especies, incluyendo rarezas localmente “normalizadas” como los petreles del género Pterodroma. Por eso atrae también a tantos observadores de aves. 

El 17 de octubre varios miembros de SEO-Asturias realizamos la segunda visita que organiza el grupo a este paraje, menos concurrida que la primera (solo cinco personas, más un invitado de Madrid) y también con menos éxito, ya que el paso estaba muy flojo y soplaba un desfavorable viento del Este, que aleja a los migrantes de la costa. La fecha era algo tardía para las grandes afluencias de negrones, pardelas y charranes, pero en cambio óptima para los págalos (exceptuado el rabero, que migra temprano) y buena ya para los movimientos de los álcidos. Sin embargo, en hora y media abundante no pasó ni un álcido y solo un solitario págalo grande (Catharacta skua), que se entretuvo acosando a los alcatraces atlánticos (Morus bassanus) y las gaviotas patiamarillas (Larus michahellis) que pescaban frente a la punta del cabo. Los propios alcatraces llevaban un ritmo migratorio muy pausado, y siempre ejemplares solitarios o pares (la mayoría, adultos). Por lo demás solo cabe reseñar un grupo de cuatro negrones comunes (Melanitta nigra); algunas pardelas: un par de baleares (Puffinus mauretanicus), otro par de pichonetas (Puffinus puffinus) y una solitaria cenicienta canaria (Calonectris borealis); una gaviota cabecinegra (Larus melanocephalus) y un gavión atlántico (Larus marinus). Dada la situación, abandonamos el observatorio. 

Pasamos entonces a buscar paseriformes en los campos del cabo, en la costa de Vila de Bares y en la colina de La Garita (los días anteriores habían estado animados de rarezas: curruca zarcerilla Sylvia curruca, mosquitero bilistado Phylloscopus inornatus y escribano lapón Calcarius lapponicus). Se veían y oían numerosos mosquiteros comunes (Phylloscopus collybita) y bisbitas pratenses (Anthus pratensis) recién llegados, así como, en menor número, petirrojos europeos (Erithacus rubecula); también detectamos una curruca rabilarga (Sylvia undata) y un zorzal alirrojo (Turdus iliacus). Los pinos de Vila do Bares servían de refugio a pardillos comunes (Carduelis cannabina) y verderones comunes (Chloris chloris), así como a un mosquitero musical (Phylloscopus trochilus), y en La Garita levantamos un pito real ibérico (Picus sharpei), un escribano montesino (Emberiza cia) y un par de carboneros garrapinos (Periparus ater). Cifras bajas y nada fuera de lo común.

Así las cosas, decidimos acercarnos a la ría de Ortigueira a comer y a ver algunas limícolas. Tras el almuerzo, nos asomamos a los fangales, con marea favorable (subiendo, pero aún con buenas superficies al descubierto). Había gran número de zarapitos reales (Numenius arquata) –censamos 435 desde nuestro punto de observación–, con una quincena de zarapitos trinadores (Numenius phaeopus) entremezclados, así como un grupo de más de una treintena de ostreros euroasiáticos (Haematopus ostralegus). El resto del censo de limícolas se repartía entre los archibebes claro (Tringa nebularia) (41) y común (Tringa totanus) (54), las agujas colipinta (Limosa lapponica) (7) y colinegra (Limosa limosa) (2), el chorlito gris (Pluvialis squatarola) (4), el correlimos común (Calidris alpina) (10), el correlimos gordo (Calidris canutus) y el andarríos chico (Actitis hypoleucos) (2). También había un nutrido grupo de cormoranes grandes (Phalacrocorax carbo), en un bancal de arena, dos gaviotas cabecinegras y otro par de gaviones atlánticos nadando, varias garzas reales (Ardea cinerea), tres espátulas comunes (Platalea leucorodia) y, como lo más destacado, dos garcetas grandes (Ardea alba).
 
Gavión Atlántico (Laurus Marinus). Foto: Luis M. Arce

Pero, sin duda, la observación del día fue la de un busardo ratonero (Buteo buteo) con rasgos propios de la subespecie esteparia (vulpinus). Dada la complejidad que entraña diferenciar esta raza fuera de las áreas de cría (Fennoescandia, países bálticos, este de Polonia y Rusia) y de las zonas de invernada africanas, los expertos (Dick Forsman) aconsejan no ir más allá de un “posible estepario”. En todo caso, vamos a aprovechar la cita y las fotografías para comentar los rasgos que apuntan a esa subespecie. Estructuralmente, es un busardo menor, más liviano y de alas más estrechas que los de la raza nominal, aunque estas diferencias son sutiles y poco concluyentes incluso para un observador habituado a las dos subespecies. Con respecto al plumaje, siguiendo a Forsman hay varios rasgos típicos del busardo estepario:
-rémiges más blancas en las partes inferiores, con un barrado más claro, más regular y más fino, que se extiende a las plumas de la cola
-colores más cálidos en las partes inferiores, con un barrado más fino y regular en el pecho
-vientre e infracoberteras caudales pálidos
-tonos rojizos en el cuerpo y en las infracoberteras alares y caudales
-infracoberteras alares contrastadas, con las menores más oscuras, las medianas más pálidas (de modo que dibujan una ancha franja pálida central) y las grandes bien marcadas
Estos caracteres se aprecian en el ejemplar de la fotografía, que también muestra la cola algo rojiza, con una banda subterminal oscura; un diseño característico de garganta pálida, pechera oscura y vientre claro (sin la franja pectoral típica de Buteo buteo buteo), y una estructura compatible con vulpinus, pues era un busardo pequeño y de vuelo poco pesado.
Busardo ratonero (Buteo buteo) Foto: Luis M. Arce.

La jornada la cerramos, ya de regreso a Asturias, en la ría de Foz (Lugo), donde buscamos sin éxito un grupo de barnaclas carinegras groenlandesas (Branta bernicla hrota) observado a principios de mes (dos integrantes de la expedición vieron una barnacla carinegra la tarde anterior –pernoctaron en Foz–, aunque al estar tumbada fue imposible determinar su raza). Localizamos un macho de halcón peregrino (Falco peregrinus) apostado en una torreta del tendido eléctrico;  cuatro espátulas comunes alimentándose; una concentración de 40 garcetas comunes (Egretta garzetta) en un dique, prestas a desplazarse al dormidero; contados silbones europeos (Mareca penelope) y ánades rabudos (Anas acuta) entre dos centenares de ánades azulones (Anas platyrhynchos); buenas cifras de archibebe claro (80) y zarapito real (80); algunos zarapitos trinadores (6), archibebes oscuros (Tringa erythropus) (3) y correlimos comunes (3), y, como colofón, para despedir la jornada con el listón alto, una rareza local (y en el conjunto de la España atlántica): un archibebe fino (Tringa stagnatilis).
Foto: Luis M. Arce.
Crónica de Luis M. Arce.

domingo, 18 de octubre de 2015

DÍA DE LAS AVES 2015


ASISTENCIA A UNA JORNADA DE ANILLAMIENTO

Y TALLER DE IDENTIFICACIÓN DE LIMÍCOLAS


 

     La celebración del Día de las Aves la realizamos este año el domingo 4 de octubre en la Reserva Natural Parcial de la Ría de Villaviciosa, donde desarrollamos dos actividades: la asistencia a una jornada de anillamiento del grupo “Torquilla” en el porréu (terreno ganado a la marisma) de Sebrayu de Abajo (de 08.00 a 10.30), y un taller de identificación de pequeñas limícolas (chorlitejos y correlimos), con una parte teórica (11.00 a 12.30), impartida en el Centro de Interpretación de la Reserva (cuya sala fue cedida para la ocasión por el Principado y acondicionada por Sigma, la empresa encargada de su gestión), y otra parte práctica (12.30 a 18.30, con una pausa para la comida), consistente en una salida al campo por la ría.

Los participantes en la jornada en el Prememtoriu observando limícolas en el Bornizal


Miguel, soltando un Correlimos Común (Calidris alpina). Foto de Jaime G.

  

 

 

 

 

   La participación, 16 personas, puede parecer reducida, pero dado el tipo de actividades que se plantearon, existía un cupo de 20 plazas, por lo que puede considerarse muy satisfactoria. La mayoría de los participantes fueron socios de SEO-Asturias o personas vinculadas con el grupo y que ya habían acudido previamente a otras convocatorias, pero cabe destacar la presencia de un visitante de Murcia y de un matrimonio con un niño de 11 años, Miguel, que siguió con entusiasmo todas las partes del programa.

Trabajos de anillamiento con un Cetia Ruiseñor (Cettia Cetti)
 

 

La jornada de anillamiento formaba parte de la actividad regular de “Torquilla” en la ría a lo largo del período de paso otoñal; de hecho, era su penúltimo fin de semana de trabajo. Fue una jornada tranquila, pero productiva a efectos de que los asistentes pudiesen conocer de primera mano cómo se capturan y manejan las aves, y qué tipo de especies caen en las redes en un ambiente de estuario. Paloma y Vicente, dos de los miembros de “Torquilla” (también estaban allí Barto y Omar), explicaron, mientras esperábamos por la primera ronda de capturas, la finalidad y los sistemas de anillamiento. Luego llegaron los pájaros y la demostración práctica de cómo se manejan, qué medidas se les toman y cómo se hace, la datación de sexo, edad y condición física, y, por supuesto, la identificación de cada especie. 

 

 

Hubo variedad: correlimos común (Calidris alpina),
Correlimos común (Calidris alpina). Foto de Javier M.
 

petirrojo europeo (Erithacus rubecula), 

Petirrojo europeo (Erithacus rubecula). Foto de Jaime G.

 

 ruiseñor pechiazul (Luscinia svecica) –el más celebrado–, 

Ruiseñor pechiazul (Luscinia svecica) Foto de Javier M.
Ruiseñor pechiazul (Luscinia svecica) Foto de Javier M.

cetia ruiseñor (Cettia cetti), cistícola buitrón (Cisticola juncidis) –una recaptura, es decir un ave anillada por el grupo que volvió a caer en la red–, 

 
Cistícola buitrón (Cisticola juncidis) Foto de Jaime G.

carricero común (Acrocephalus scirpaceus), 

Carricero común (Acrocephalus scirpaceus). Foto de Jaime G.

carricerín común (Acrocephalus schoenobaenus), mosquitero musical (Phylloscopus trochilus

Mosquitero musical (Phylloscopus trochilus). Foto de Jaime G.

 

y curruca zarcera (Sylvia communis). 

 
Curruca zarcera (Sylvia communis). Foto de Jaime G.

Miguel liberando una Curruca zarcera (Sylvia communis). Foto de Jaime G.

 

A casi todos los liberó Miguel, tras aprender la forma correcta de sujetarlos. Además, durante el tiempo que pasamos en el observatorio de El Picu, donde se llevaron a cabo el manejo y la toma de datos de las aves, hubo oportunidad de observar algunas de las especies más comunes y/o características de la ría, como el ánade azulón (Anas platyrhynchos), la garza real (Ardea cinerea), la garceta común (Egretta garzetta), la garcilla bueyera (Bubulcus ibis), el cormorán grande (Phalacrocorax carbo), el andarríos chico (Actitis hypoleucos), la gaviota reidora (Larus ridibundus) y el martín pescador común (Alcedo atthis). También nos sobrevolaron algunas golondrinas comunes (Hirundo rustica) en paso.

 

El taller de identificación de chorlitejos y correlimos, impartido por el coordinador de SEO-Asturias, Luis Mario Arce, ofreció a los asistentes las claves necesarias para diferenciar unas especies de otras, así como para discernir en cada especie las variaciones de plumaje por sexo, edad, muda y origen geográfico. Algunos de esos datos calaron enseguida (por ejemplo, el anillo orbital amarillo característico del chorlitejo chico Charadrius dubius en todos sus plumajes), pero otros se llevaron a casa (se entregaron apuntes) como “deberes”. La salida al campo (repartida entre el propio Centro de Interpretación, la punta de El Prementoriu, en la margen derecha, en el delta mareal, y el observatorio y las charcas de El Cierrón, en la cola de la ría) pretendía poner en práctica la lección, pero hubo poca suerte y las únicas limícolas presentes de las tratadas en el curso fueron el chorlitejo grande (Charadrius hiaticula) y el correlimos común, dos de las más regulares y numerosas en paso y en invierno. Sí se vieron otras especies de la familia de los correlimos (Scolopacidae), en concreto zarapito real (Numenius arquata), archibebe claro (Tringa nebularia), aguja colinegra (Limosa limosa), agachadiza común (Gallinago gallinago), andarríos chico y el poco común andarríos bastardo (Tringa glareola). Hubo más suerte con las aves rapaces, pues fueron localizados sendos ejemplares juveniles de águila pescadora (Pandion haliaetus) y de aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus), así como un milano real (Milvus milvus) y un halcón peregrino (Falco peregrinus) de la población local, aparte de algunos busardos ratoneros (Buteo buteo), y también se dieron bien las rálidas en El Cierrón, donde vimos bien dos rascones europeos (Rallus aquaticus) entrando y saliendo de los juncales, y, fugazmente, una polluela pintoja (Porzana porzana). En este espacio se descubrieron, además, tres ruiseñores pechiazules, y había un grupo de cercetas comunes (Anas crecca), como lo más destacable. A Miguel, el benjamín del grupo, le gustó especialmente –“increíble”, fue su exclamación al verla a través del telescopio– una espátula común (Platalea leucorodia) que se alimentaba en Misiegu. Dos corzos (Capreolus capreolus) pastando al atardecer en una pradera en la zona de El Pino, en la vertiente este del valle de la ría, pusieron un bonito colofón a este Día de las Aves.

Agachadiza común (Gallinago gallinago). Foto de Javier M.

 

Texto: Luis M. Arce.